Barom Deco es una empresa familiar formada por Marcelo Baronio, sus hijos Rodrigo y Sofía. Nuestra historia empezó entre muebles antiguos, restauraciones e iluminación, en un pequeño local sobre calle Pinto, en Pergamino, donde durante muchos años trabajamos recuperando piezas y aprendiendo el valor de los materiales, los detalles y el oficio.
Entre 2001 y 2012, ese fue nuestro mundo. Pero después de un viaje a Londres, Marcelo volvió inspirado por una estética industrial que en ese momento todavía no se veía en nuestra ciudad. Así comenzó una nueva etapa: empezamos a diseñar y fabricar muebles e iluminación en hierro y madera, buscando una línea más simple, cálida y atemporal.
Nos involucramos profundamente en cada proceso. Visitamos fábricas, talleres y proveedores para entender cómo estaban hechas las cosas y poder ofrecer productos con los que realmente nos sintiéramos identificados. Así nacieron muchas de las piezas que marcaron nuestra identidad: iluminación propia, muebles industriales, sillones Chester de cuero, mesas, estanterías y objetos que en ese momento eran distintos a todo lo que se veía en Pergamino.
Con el tiempo también empezamos a realizar ambientaciones y proyectos para casas, locales y empresas, participando en espacios donde podíamos llevar nuestra mirada estética mucho más allá de un producto puntual.
Después de varios años de crecimiento, decidimos dar un paso importante: dejar atrás la etapa de antigüedades y mudarnos a nuestro local actual de Avenida Hipólito Yrigoyen 270. Un espacio mucho más grande, donde pudimos reunir todo lo que veníamos construyendo y transformarlo en la esencia de Barom Deco.
Hoy seleccionamos muebles, iluminación, vajilla, fragancias y objetos de decoración con la misma filosofía con la que empezamos: elegir cosas con identidad, bien hechas y pensadas para durar. No buscamos llenar espacios de productos, sino crear ambientes que transmitan personalidad, calidez y autenticidad.
Porque creemos que cuando algo está hecho con dedicación, eso se nota.